El levantamiento definitivo del concurso de acreedores beneficia a la compañía de bandera en la calificación crediticia y comercial. Esto supone que tendrá una relación más fluida con el resto de la actividad aerocomercial y con el sector financiero, entre otros beneficios.

La Justicia dio ayer por concluido el concurso preventivo de Aerolíneas Argentinas, medida que había sido solicitada por la compañía en el mes de marzo último. El concurso fue abierto en 2001, cuando Aerolíneas era propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) de España y planteó grandes limitaciones para la operación de la empresa durante estos últimos diez años.
La medida judicial supone “un paso trascendental para el saneamiento de la deuda de la aerolínea de bandera, la regularización de su situación económica financiera con la mayor parte de la industria aerocomercial, la mejora de su calificación crediticia y comercial y el cese de restricciones a la libre administración de los bienes que fueran dispuestas durante la gestión del grupo Marsans”, destacó ayer la compañía en un comunicado.
Ésas habían sido, justamente, las argumentaciones planteadas por la empresa en marzo último, cuando le pidió a la Justicia el levantamiento del concurso de acreedores de la aérea, administrada por el Estado nacional desde mediados del 2008.
Uno de los últimos puntos críticos de esa situación que debió solucionar la empresa fue el de la deuda de alrededor de u$s60 millones que mantenía con compañías aéreas –mayoritariamente con la española Iberia– y con IATA, que es la entidad que agrupa a la inmensa mayoría de las aéreas del mundo y que administra el clearing entre las compañías, del cual Aerolíneas estaba separada como consecuencia de esas deudas.
La línea aérea había fundado su solicitud en el hecho de que la compañía “ha cumplido con las obligaciones emergentes del acuerdo preventivo homologado en 2002 por la justicia comercial y que alcanzara un pasivo verificado de 477.378.365,74 pesos” (114 millones de dólares).
Según una certificación contable de la Auditoría General de la Nación, órgano de control externo del Estado, Aerolíneas ha cancelado el 99,31% de los pasivos verificados en el concurso preventivo.
El cierre del concurso estaba dificultado por el hecho de que un grupo de acreedores no había aceptado la quita del 60% de las deudas dispuesta por la compañía, entonces administrada por el grupo español Marsans.
A ese porcentaje de recorte en los pagos se había llegado en medio de un escándalo porque los votos para poder aprobarlo habían sido logrados por el grupo español comprando pasivos para alcanzar la cantidad de votos necesarios entre los acreedores.
Aerolíneas fue privatizada en 1990. La operación de la compañía pasó en 2000 a la SEPI que, en octubre de 2001, traspasó Aerolíneas al grupo privado español Marsans. En febrero de 2009 el Estado argentino inició un juicio para expropiar a Marsans la línea aérea de bandera.
En respuesta a la medida, el grupo Marsans, propietario de Air Comet, presentaron un pedido de indemnización ante el CIADI, el tribunal de reclamos del Banco Mundial, por u$s1.000 millones que luego redujo a u$s92 millones.
Ayer, la justicia española decidió liquidar los bienes de Air Comet, paso final en el derrotero de los ex propietarios el grupo Marsans que, de ser uno de los más poderosos del mundo empresario español, hoy, por resolución judicial, no pueden disponer ni de sus bienes personales.