Ago 11 2016 - 23:44
tmb /

“Fue mi marido el que me dijo que empezara a escribir para chicos”

Entrevista: Márgara Averbach

María Helena Ripetta
Especial para BAE Negocios

Márgara Averbach

“Escribo desde siempre. Tengo mucha vocación desde chica; me gustaba historia, castellano y odiaba matemáticas.

Podía hacer treinta composiciones de deberes a cambio de que otros me hagan las cuentas”, recuerda a BAE Negocios Márgara Averbach, autora de “Una gota de silencio”, uno de los cuentos que tiene para niños y jóvenes. “Siempre quise escribir. La idea no era que fuera para chicos, pero entrar en el mundo editorial no es fácil. A los 30 años no había publicado nada y desde que tuve a mis hijos les contaba cuentos en los viajes sobre todo. Es una tradición familiar, en los viajes largos mi mamá leía en voz alta.

Es importante leer en voz alta.
Fomenta que lean solos

Yo ahora le leo a mi marido, a mi nuera, a mi hijo. Cuando ellos eran chicos yo les contaba cuentos que iba inventando y fue mi marido el que me dijo que los empezara a escribir. Y ahí fue más fácil que aceptaran a una autora desconocida”, dice la escritora, que también lo hace para adultos.

“Cuando uno escribe para chicos sabe que hay temas que les van a interesar, o no les van a gustar. La posibilidad que más me gusta es poder elegir el dibujante, si no se trabaja junto puede agregar cosas que no están por ejemplo, o interpretarlas de una manera en la que no fue la que lo escribí yo”, sostiene Averbach, que para este libro trabajó junto a Eugenia Nobati.

“Una gota de silencio” es una historia recuerdo. Mi hijo mayor, Dante, que hoy se dedica a la zoología, es animalero como yo, se pasaba horas mirando una planta que a propósito plantamos para atraer las mariposas. El se pasaba horas sacándole fotos al capullo, todos estábamos alrededor, esperando a la mariposa. Y que en el cuento sea el padre quien cocina, es porque yo no cocino. El cuento es una metáfora de lo que para mí era el capullo”, dice la escritora. En cuanto a los niños, dice: “Los más chiquitos cuando saben que escribís creen que sos sobrenatural.

No tengo idea de cómo hago para que los chicos lean. A mí siempre me gustó leer. Creo que hay que respetar el gusto de los chicos. El tema de la escuela es que las lecturas son iguales para todos. Para mí el libro para chicos tiene que tener esperanza, el final tiene que ser esperanzador. Cuando les inventaba los cuentos a mis hijos siempre terminaban bien”.

“Creo que es importante regalarle libros a los chicos, creo que les hace bien. Me parece importante leerles en voz alta, eso fomenta que lean después solos. Es lindo leer en voz alta, leer entre todos permite una unión especial, compartir como cuando se comparte un juego”, afirma la escritora.

Título: Una gota de silencio
Autor: Márgara Averbach
Editorial: Unaluna
Páginas: 36
Precio: $235

image_print