Oct 12 2017 - 10:03

¿Te acuerdas de Elvis cuando movió la pelvis?

Con el estreno del Rock de la Cárcel, se convirtió en el primer ídolo global del pop

Oscar Muñoz
omunoz@diariobae.com

El mismo año que la Unión Soviética iluminaba el espacio con su Sputnik (1957), el primer satélite artifi cial puesto en órbita, las carteleras del mundo occidental, se encendían con el estreno de El Rock de la Cárcel, protagonizada por Elvis Presley. En plena Guerra Fría, la incipiente superioridad tecnológica del comunismo se enfrentaba con el esplendor del primer artista global del rock, esa expresión típica de la “decadencia burguesa”.

Claro que a los seguidores del El Rey (el apelativo que lo consagraría como hito en la música popular), adolescentes que bailaban ese ritmo frenético sin prestarle mucha atención a las letras, al disputa ideológica era lo de menos. Es cierto que Bill Halley había instalado el género en la pantalla grande con su interpretación de Rock around the clock en Blackboard jungle (aquí traducida “Semilla de maldad”), pero su edad y la pelada adornada con un ricito sobre la frente, hacían imposible la identifi cación de ídolo.

Nacido en el Sur profundo estadounidense, Elvis encarnaba la tensión entre el blues negro y el folk blanco, sumándole una buena cuota de erotismo que tanto cultivarían imitadores y seguidores en todo el mundo (nuestro vérnaculo Sandro, por ejemplo, desde otro sur, el del GBA). Después de una serie de éxitos regionales para el pequeño pero in- fl uyente sello Sun Records, Elvis fue fichado por la multinacional RCA, que lo lanzó a la arena global con el super hit Heartbreaker Hotel.

El siguiente paso parecía ser el cine, aunque no fue el debut (Love me tender), un dramón histórico en el que ni siquiera era protagonista, donde tendría oportunidad de lucir su perfil más icónico.

Escrita para resaltar su atractivo físico y su pose provocadora, que generaban rechazo en los sectores más conservadores de la sociedad de la época, El Rock de la Cárcel recrea la historia del muchacho que comete una equivocación y se redime por la música. Su estructura se monta sobre los números coreográficos, con los reclusos metidos a bailarines en la gran escena (o videoclip) de la película. No ha dejado de programarse en los canales retro desde entonces y hay consenso en que es la mejor aparición de Elvis en el rubro, con las limitaciones propias de un músico metido a actor por fuerza de la industria del espectáculo.

Clásico de clásicos, el tema homónimo se disparó en los rankings hacia el Nro. 1 en tiempo récord y aun integra el repertorio de cualquier fiesta animada con música en vivo.

“Everybody in the whole cell block / was dancin’ to the Jailhouse Rock...”

  • La canción del soldado raso

Al año siguiente (1958), Elvis se corta el jopo engominadoy acude al llamado de las armas. Seguía la tradición de otros ídolos populares estadounidenses en tiempo de la Segunda Guerra, aunque le toca un destino menos cruento. En la Alemania ocupada, dejó pronto la barraca de soldado para hospedarse en un hotel, mientras las grabaciones registradas con anticipación, le cuidaban la retaguardia artística en en el hogar.

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