Oct 12 2017 - 10:39

DOC Buenos Aires, una cita cinematográfica obligada que oxigena la cartelera argentina

El clásico festival de documentales, entre consagrados y novedades

Leonardo M. D’Espósito
ldesposito@diariobae.com

Es casi un lugar común eso de que el género documental es quizás el más dinámico y creativo del cine contemporáneo. Pero como sucede con la mayoría de los lugares comunes, apenas enmascara algo de verdad. Como todos los años, desde hoy y hasta el próximo 18 de octubre, se lleva a cabo el DOC Buenos Aires, el festival cinematográfi co dedicado al género que se ha convertido en una vidriera excepcional para que podamos acceder a formas y narrativas cada vez más alejadas de las salas convencionales. Primero, lo trivial: entradas a $40 en la Sala Lugones, el Cultural San Martín, el INCAA, la Alianza Francesa, el Macba y la FUC. También hay actividades gratuitas y visitas internacionales, masterclass y encuentros. La programación completa está en docbsas.com.ar.

Desde hace 17 años, el DOC permite mostrar lo mejor del documental de ensayo y creación

Ahora vamos a lo más importante: qué hay en el DOC. En principio, lo último de muchos de los mejores exponentes del documental de creación. Paréntesis: “documental de creación” implica tomar el registro de lo real para expresar una poética personal a través del cine. Es decir, no se trata de hacer fi cción sino de interpretar la realidad desde la realidad misma, de comunicar el hecho y la mirada sobre el hecho al mismo tiempo. Entre esos nombres aparecen el israelí Avi Mograbi (un abonado al DOC, que presenta su último fi lme Entre fronteras) o el francés Nicolas Klotz, que mostrará Hamlet en Palestina. Son títulos fuertes, por cierto. Hay una sección dedicada a Augusto Boal y el Teatro del Oprimido, y una sección interesantísima, curada por el artista plástico Eduardo Stupía, Cine por Artistas, con realizaciones creadas por personas vinculadas con la plástica. Y hay algo todavía más interesante: las experiencias 3D en 360º de realidad virtual, un formato que ya está cambiando las estrategias de producción y realización del entretenimiento audiovisual y del registro de la realidad. Más la presentación de los cortos realizados en Cuba por los alumnos de Werner Herzog, alguien que desde hace un tiempo ha revolucionado el formato. Sin contar los estrenos argentinos, lo que incluye la nueva trilogía de Gustavo Fontán, uno de los más importantes cineastas argentinos de hoy.

Como todo festival que se precie, es imposible abarcar toda la programación, que se desarrolla en estos pocos días intensos. Pero algo es innegable: después de 17 ediciones, el DOC permite que muchas de las ideas más fuertes respecto de qué se puede hacer, qué se puede -aún- inventar en y con el cine, y representa un poco de aire fresco para una cartelera cada vez más bombardeada por el impacto directo o el subrayado explicativo.

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