Sep 14 2017 - 9:34:

Macron reafirma el impulso a la flexibilización laboral y los gremios preparan nuevas protestas

Tras los incidentes, ratifican que las normas estarán vigentes a fin de mes

El gobierno francés reafirmó que no dará marcha atrás con la reforma laboral impulsada por el presidente Emmanuel Macron al sostener que con la iniciativa está "poniendo en práctica el mandato conferido por el pueblo francés" en las últimas elecciones, y relativizó las multitudinarias protestas del martes contra la medida.

“No daremos marcha atrás”, dijo la ministra de Empleo gala, Muriel Pénicaud

"Creo que todos entienden que la reforma es el resultado de una promesa electoral de Emmanuel Macron, que fue elegido presidente. De modo que el gobierno está poniendo en práctica lo que los franceses nos pidieron hacer, así que no daremos marcha atrás", dijo la ministra de Empleo gala, Muriel Pénicaud, a la emisora de radio RMC, citada por la agencia de noticias DPA.

En el mismo sentido, el primer ministro francés, Edouard Philippe, subrayó su voluntad de seguir adelante con la reforma laboral, que deberá estar en vigor "a finales de septiembre".

"El mandato que nos ha dado el pueblo francés, lo vamos a poner en práctica", afirmó Philippe en una entrevista al canal público France 2 en la que también recordó que la reforma laboral estaba en el programa de Macron cuando fue elegido en mayo último.

"Los que se inquietan y se oponen a este texto tienen perfectamente el derecho de hacerlo. Pero me permito señalar que los franceses se manifestaron con su voto y también tienen derecho a que se les respete", señaló el funcionario según reportó la agencia de noticias EFE.

Decenas de miles de personas se manifestaron en varias ciudades de Francia en la primera gran protesta contra la reforma laboral impulsada por el liberal Macron, en una jornada de movilizaciones que en París terminó con represión policial, heridos y detenidos.

Las 180 protestas celebradas en toda Francia contra la flexibilización laboral que implicaría la reforma, que Macron pretende aprobar por decreto en las próximas semanas, encuentran al mandatario liberal, que asumió en mayo pasado, en plena caída de su popularidad.

Los decretos de reforma presentados por Philippe el pasado 31 de agosto, que según el gobierno buscan crear empleo y atraer inversiones, fijan topes en las indemnizaciones por despido y dan prioridad a los acuerdos dentro de cada empresa por sobre el convenio colectivo de cada actividad, entre otros puntos que rechazan los gremios.

La CGT francesa dijo que el martes movilizó a 400.000 personas en todo el país, una cifra ligeramente inferior a las que reunió el año pasado contra una reforma más tibia que finalmente sacó adelante el ex presidente socialista Francois Hollande (2012-2017). Por su parte, la policía estimó que fueron 223.000 los manifestantes, en una jornada donde la huelga tuvo un impacto limitado, con incidencia visible en el transporte público.

La CGT programó otra jornada de movilizaciones para el 21 de septiembre, en vísperas del Consejo de Ministros que adoptará los decretos que flexibilizarán el mercado laboral.

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