Sep 14 2017 - 9:42:

El cine de terror y de género encuentran rasgos originales en la selección de Toronto

Films de medianoche traen a la muestra su costado más lúdico y audaz

Fernando E. Juan Lima
@fejlima
Toronto
Especial para BAE Negocios

Semana a semana vemos que en la pantallas de cine de la Argentina se estrena un film de terror. El gran interrogante tiene que ver con cómo se curan o seleccionan esos estrenos. Pareciera que el amor por estas películas es tan grande que el criterio crítico se suspende y basta con que llegue a las multipantallas cualquier cosa con el pertinente y "creativo" bautismo (trocando el título original con alguna frase que contenga los términos "demonio" o "diabólico") para que los tickets de las funciones nocturnas se agoten. Con pocas excepciones (entre las que corresponde recordar el exitazo de la saga de El conjuro y el inexplicable fracaso de la genial Te sigue) lo que llega a nuestro país es bastante pobre.

Los films de la sección Midnight Madness tienen una originalidad y un riesgo que faltaban

¿Por quénos llega lo más chato y adocenado del género? Posiblemente tiene que ver con la explotación de un deseo que resiste a las recurrentes decepciones y que se conecta con el consumo que hace décadas se expresaba a través de esas películas clase B, C, D (... ó Z) que iban primero como "directo a VHS" y luego como "directo a DVD". Es una lástima que no se preste atención a lo que hace años viene haciendo el programador de Mar del Plata Pablo Conde en las trasnoches del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que dialogan con el Midnight Madness ("locura de medianoche") del Festival de Toronto (TIFF).

Mucho de lo mejor, más creativo y atrayente del TIFF pasa por el terror, la acción y la fantasía, que pueblan esas trasnoches y que toman como centro el cine que se encuentra en la Universidad Ryerson, cuyas funciones son un espectáculo aparte. La sala llena de un público dispuesto a divertirse y pasarla bien (no faltan los disfraces) es el elemento común de cada noche de locura y placer.

Entre la decena de películas que conforman la selección destaca por el riesgo y búsqueda estética la coproducción franco-belga Let the corpses tan, de Helene Cattet y Bruno Forzani (Amer, The strange colour of your body’s tears). La belleza de las imágenes rodadas en súper 16 mm remiten al giallo y al Spaghetti western y nos recuerdan el placer estético que podíamos encontrar en películas que con esa excusa de que somos "amantes del género" se han tornado muchas veces reiterativas, perezosas, anodinas. Que la historia tenga que ver con la huida de un grupo de ladrones que roba un cargamento de barras de oro importa menos que el cómo se narra, con imágenes inolvidables y una perfecta música que remite a Ennio Morricone. Además, hay vampiros, zombies y matanzas varias. Pero también mucho humor. Y en esta feliz mixtura destacan dos películas especialmente festivas: Mom and dad, de Brian Taylor con una potente pareja central conformada por Nicolas Cage y Selma Blair (y su epidemia de padres que asesinan a sus hijos) y la última producción de James Franco como director, The Disaster artist (sobre el filmeThe room ysu director Tommy Wiseau, para muchos la peor de la historia).

No todo es reiteración de fórmula en el el cine de género. Sólo esperamos que películas como estas lleguen a nuestras pantallas.

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