Sep 12 2017 - 19:33

J.J. Abrams vuelve al universo de La Guerra de las Galaxias

Tras la salida de Colin Trevorrow, dirigirá el Episodio IX de la saga

Leonardo M. D’Espósito
@despoleo
ldesposito@diariobae.com

Los fanáticos de La Guerra de las Galaxias tuvieron ayer la mejor noticia posible: el realizador J.J. Abrams, responsable del exitosísimo Episodio VII, será el director del -por ahora- último capítulo de la saga espacial, el Episodio IX, aún sin nombre. La noticia surgió rápidamente después de que durante el fin de semana se conociera la salida de Colin Trevorrow de la silla de dirección del filme. El director de Jurassic World dejó la película de la serie por "visiones creativas diferentes", según comunicó la productora de la saga Kathleen Kennnedy. Hubo elogios cruzados -como es de rigor en estos casos- y, sorpresivamente, volvió Abrams al ruedo.

Disney tiene un plan muy concreto para Star Wars, núcleo de un negocio gigantesco

Algo misterioso sucede con el nuevo posicionamiento de Star Wars en el universo del cine. Desde que Disney compró Lucasfilms y se dedicó a la producción de una nueva trilogía, la idea fue crear en realidad un "universo fílmico" interrelacionado, con películas adyacentes a la trama principal, del mismo modo que funciona el muy exitoso modelo de Marvel Comics (potenciado, también, desde que Disney compró el estudio creado por Stan Lee). Esto implica un negocio que supera el de las meras películas: crear -o reinstalar- una marca a través del cine implica la aparición de un sinnúmero de productos que generan muchos más millones que las películas en sí mismas. De todos modos, el Episodio VII es la tercera película más recaudadora de la historia (la decimoprimera si se actualiza por inflación) y la única en superar la barrera de los u$s1.000 millones en su país de origen. Sin contar los miles de millones generados por el merchandising desde el relanzamiento.

Lo que implica un control férreo de la producción, dado que la película es sólo un eslabón más -el clave de posicionamiento de marca- en la cadena industrial que genera. Ya hubo otras defecciones en la marca: este año, a poco de que finalizara el rodaje principal del aún sin título filme sobre la juventud de Han Solo -el personaje que hizo célebre Harrison Ford en las películas originales- los realizadores Chris Miller y Peter Lord (creadores de éxitos como Lluvia de hamburguesas, La gran aventura Lego y las dos entregas de Comando especial) se apartaron de la película por "diferencias irreconciliables". Es evidente que la Disney tiene un plan muy preciso respecto de la conformación del "universo fílmico". No otra cosa sucedió cuando Edgar Wright tuvo que abandonar Ant-Man, del "universo Marvel" para ser sustituido por Peyton Reed, o cuando Joss Whedon, tras rodar las dos primeras películas de Los Vengadores, se fue dando un portazo de Marvel-Disney.

El regreso de Abrams es, de todos modos, auspicioso. Es la persona que revitalizó la serie Misión: Imposible con la tercera entrega (la que lanzó realmente la saga del agente Ethan Hawk creado por Tom Cruise), y redoró los blasones de Star Trek con dos grandes éxitos. Sin contar que renovó la televisión con creaciones como Felicity, Alias o Lost. Hoy Abrams cuenta con un poder en Hollywood similar al que tuvo Spielberg en los ‘80, y es además un autor saludado incluso por la cinefilia más exigente. La decisión parece, pues, de las más acertadas. Mientras, el Episodio VIII, a cargo de Rian Johnson (Looper), se estrenará en diciembre.

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