Sep 11 2017 - 9:14:

Todos esperan a Cristina

Escenario político

Gabriela Granata
@GabrielaGranata

La desaparición de Santiago Maldonado ingresó por fin en el terreno en el que siempre tuvo que estar: la investigación judicial para determinar cuál fue la responsabilidad de la Gendarmería en la represión en el marco de la cual fue visto por última vez el joven artesano. Se acabó ya el tiempo de la defensa cerrada por parte del Gobierno y, principalmente, de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la actuación de la fuerza. Si fue un "gendarme suelto" como dijo el funcionario de la Jefatura de Gabinete Hernán Iglesias Illa, aún en ese caso, debió configurarse un encubrimiento de parte de la jefatura regional para que el caso quedara oculto. Ese hecho debería bastar para que el caso salga de la disputa electoral para discutir qué tipo de fuerzas de seguridad tiene el país y qué tipo de control político por parte del Gobierno.


La lesión que le provoque al oficialismo dependerá del desenlace. Mientras tanto, comenzaron a visibilizarse más conflictos en ciernes para la Casa Rosada. El 22 de octubre aparece como la próxima fecha clave para dirimir la fuerza que tendrá el Poder Ejecutivo para vencer en reformas y el condicionamiento que podrán ponerle los gobernadores y las fuerzas de la oposición para incidir en esos cambios. En ese sentido, para el oficialismo y para la oposición es igual de funcional que Cristina Fernández no tenga un buen desempeño electoral.


Entre el panadero y la economía
"Ni María, ni Juan, ni el panadero. Los jóvenes y las pymes". La sugerencia que escuchó Cristina Fernández en los últimos días respecto de cómo redireccionar la campaña parte de la certeza de que las incipientes señales de recuperación no van a llegar a los sectores de las pequeñas y medianas empresas y que puede hacer allí un nicho de apoyo electoral. El otro foco que algunos de sus asesores recomienda es tomar las demandas de los jóvenes y ahí se cruza no sólo el caso Maldonado sino también la educación discutida con fuerza en la Ciudad de Buenos Aires.


¿Le alcanzará a Cristina para mantener aunque sea en forma mínima la ventaja que obtuvo en las PASO? Todos los análisis indican que no y por eso el Gobierno se muestra más seguro y los gobernadores, sobre todo los peronistas, apuraron las señales de autonomía. "El peronismo sí, Cristina no", parece ser el lema de los gobernadores que aprovecharon la discusión por la coparticipación para mostrarse unidos frente a los dos "enemigos" comunes: el Gobierno y la ex presidenta. Después de las elecciones vendrá la segunda "batalla" interna para dirimir quién puede liderar el peronismo que viene. Para eso ya hay varios anotados, como los gobernadores Juan Manuel Urtubey, Sergio Uñac y Domingo Peppo junto a su mentor Jorge Capitanich. Y algunos que no son gobernadores pero que siempre aspiran al protagonismo dentro del PJ como José Manuel de la Sota, muy activo desde que observa que el mandatario Juan Schiaretti no aparece entre las estrellas peronistas.

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