Sep 13 2017 - 18:12

Brasil: el gigante en movimiento

Los últimos datos estadísticos reflejan una consolidación del rebote en el nivel de actividad y consumo, pero con una crisis política que no termina de despejar incógnitas sobre el futuro inmediato de la gestión del presidente Michel Temer

Brasil apostó al consumo interno para cambiar el ciclo recesivo

Con el nivel de actividad industrial y de consumo de las familias en positivo, que impulsaron la expansión del Producto Bruto Interno en el segundo trimestre, los priencipales analistas revisaron al alza los pronósticos de crecimiento para la economía brasileña. La reducción de la tasa de interés y el relajamiento de la política monetaria que adoptó el Banco Central fue el principal motor para poner en marcha al gigante de América del Sur.

Pero la crisis política se mantiene como el principal factor de dudas sobre el futuro inmediato y actuó como freno a las inversiones que deberían ser la garantía de continuidad al ciclo económico. Cuando parecía que el presidente Michel Temer se consolidaba y alejaba el fantasma de la investigación por corrupción, la policía federal halló valijas y cajas repletas de dinero en un departamento que era usado por su ex ministro Geddel Vieira Lima.

La mayor economía de América Latina crecerá 0,5% este año tras dos años de recesión, según la media de las estimaciones de alrededor de 100 economistas encuestados por el Banco Central. Hace una semana proyectaban un crecimiento del 0,39% para 2017.

La economía brasileña creció inesperadamente 0,2% en el segundo trimestre, impulsada por la demanda de los consumidores que aumentó por primera vez en más de dos años, informó la oficina nacional de estadísticas.

Los datos fueron una señal de que un agresivo ciclo de relajación monetaria iniciado por el Banco Central está dando sus frutos. Sin embargo, se espera que la recuperación sea anémica ya que la tan necesaria inversión no se ha materializado debido a la persistente incertidumbre política.

Mientras tanto, las estimaciones de inflación para este año y el próximo se moderaron levemente, a 3,38% y 4,18%, respectivamente, según un relevamiento de la agencia Bloomberg.

Despegue de la industria
La producción industrial aumentó más de lo previsto en julio a medida que el sector muestra señales adicionales de recuperación tras registrar una profunda recesión. La producción creció 0,8% en el mes, en comparación con la media de las estimaciones de 0,4% de 42 economistas encuestados por Bloomberg. Los datos de junio se revisaron al alza a 0,2% en relación a la lectura de estancamiento, lo que significa que la producción industrial creció durante cuatro meses consecutivos y se expandió en ocho de los últimos nueve meses.

La inversión es la pata que falta para que se fortalezca la recuperación

En relación a un año antes, la producción industrial registró una expansión de 2,5%, informó el martes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, IBGE.

El desempeño de la industria en julio marca la tercera sorpresa positiva de la agencia de estadísticas en menos de una semana, tras la publicación de informes de desempleo y del PBI que superaron las expectativas. La confianza industrial sigue por debajo del nivel registrado hace un año, luego de una nueva crisis política, pero se espera que un ciclo de relajación monetaria en curso impulse la demanda de inversión y crédito en los próximos meses.

De los 24 sectores industriales analizados, 14 subieron en el mes, liderados por los productos alimenticios que registraron un aumento por tercer mes consecutivo.

La producción de bienes de capital, un barómetro de la inversión, subió 1,9%, su cuarto aumento consecutivo. La producción de bienes de consumo duraderos creció 2,7% en el mes.

Las lecturas positivas de las cifras mensuales de producción del IBGE aún no se han traducido en datos de las cuentas nacionales. Los resultados del segundo trimestre del PBI publicados la semana pasada mostraron que la industria cayó nuevamente en territorio negativo, arrastrada por los servicios públicos y la construcción.

El Central relajó la política monetaria para activar la economía

En tanto, la tasa de desempleo cayó a 12,8% en el período, el más bajo en seis meses, informó el instituto nacional de estadísticas La estimación de economistas encuestados por Bloomberg proyectaba que la tasa se mantendría en 13 por ciento.

Un tibio segundo trimestre
El Producto Bruto Interno se expandió inesperadamente 0,2% en los tres meses a junio, por encima de las previsiones de estancamiento de analistas. Frente a un año antes, la economía creció 0,3%, lo que representa el primer desempeño positivo en más de tres años, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas en un comunicado.

Termómetro: la suba de la producción de bienes de capital fue de 1,9%

La economía está saliendo de su peor recesión de la historia, pero los desafíos son mayores de lo que el gobierno había anticipado, según la lectura del mercado. La recuperación carece del necesario apoyo de la inversión, dijo Ilan Goldfajn, presidente del banco central de Brasil, y en su lugar se basa en el consumo que ha sido impulsado por una sostenida desaceleración de la inflación y una disminución en la tasa de desempleo.

La reducción que experimentó la inflación permitió a la autoridad monetaria reducir la tasa de referencia Selic, la que se espera que apoye la demanda por créditos en el segundo semestre del año.

El consumo familiar aumentó 1,4% respecto del trimestre anterior, su primera lectura positiva desde 2014, gracias en parte a una decisión del gobierno de liberar fondos de las llamadas cuentas del fondo de garantía de tiempo de servicio FGTS.

La inversión cayó 0,7%, su cuarta baja consecutiva, la producción agrícola se estancó, tras un crecimiento revisado de 11,5% que impulsó el crecimiento en el primer trimestre y los servicios se expandieron 0,6%, debido en gran parte a la demanda de los consumidores.

Liberar fondos de garantías y una menor inflación impactaron en el consumo

Lo más importante, sin embargo, fue el cambio en la dinámica de crecimiento del primer trimestre liderada por la agricultura y las exportaciones, a una impulsada por la demanda, dijo Flavio Serrano, economista sénior de Haitong en Sao Paulo.

“Creemos que el FGTS es la principal causa del aumento en el consumo, pero también hay otros factores: una menor inflación y un prolongado ciclo de relajación monetaria”, dijo Serrano.

“Interpretaríamos los datos del segundo trimestre como ampliamente positivos, particularmente porque cubren el período en el que las denuncias de corrupción fueron dirigidas contra el presidente (Michel) Temer, lo que desencadenó la última crisis política”, escribió Neil Shearing, economista jefe para mercados emergentes de Capital Economics Ltd.

“Esto podría ayudar a explicar la caída adicional en la inversión, a medida que las empresas reducen sus planes de gastos hasta que se aclare el panorama político. Pero los hogares no tienen esas preocupaciones”, evaluó.

En tanto, para Thais Zara, economista jefe de Rosenberg Consultores Associados, la salidad “será gradual, pero al menos vamos a dejar atrás lo peor de la recesión”.

“Tenemos que ver el rendimiento del tercer trimestre, pero las señales son positivas. Poco a poco se ven factores que ayudan al consumo” “Ni siquiera hemos comenzado a ver los mayores efectos derivados de la baja de la tasa Selic. Hay un rezago para que los bancos reanuden los préstamos”, dijo Zara.

“Estamos en el umbral de una recuperación del crédito, aunque es gradual”, dijo Nicola Tingas, economista jefe de la asociación de crédito al consumo Acrefi. “Las empresas y las familias ahora tienen presupuestos más ajustados. Saben que no pueden endeudarse como lo hicieron en el ciclo anterior. Tienen más conciencia sobre el gasto y el crédito, lo que será bueno debido a que el consumo será más escrupuloso. La recuperación será lenta, pero sostenible”, añadió.

image_print