Sep 04 2017 - 11:27

Los números todavía marcan la etapa de recuperación

Panorama Económico
Por Fernando Alonso
@FLA830

El septiembre que inicia parece encaminarse a ser el mes de menos inflación en la era macrista. Probablemente, la política le ganó al excel y en el mes previo a las elecciones legislativas no se autorizaron incrementos generales, no suben los combustibles ni se tocan las tarifas. Incluso, para contrarrestar el malhumor que generan las facturas de servicios públicos, se dispuso fraccionar en cuatro cuotas obligatorias la de gas, de tal manera que antes de las elecciones solo se pagará 25% del consumo y el resto después.

En 2017 se recupera lo perdido en 2016, pero sin pasar al crecimiento

Con la inflación aparentemente controlada (en agosto, de todas maneras, algunas consultoras están advirtiendo que el IPC núcleo, sobre el que se basa la política monetaria del BCRA, siguió alto, alrededor de 1,8%, repitiendo el mismo nivel de julio), se generalizan los indicadores de nivel de actividad económica que dan positivos y ayudan al Gobierno a instalar la idea de una nueva etapa de crecimiento económico. Sin embargo, hasta ahora solo se trató de recuperar lo perdido en 2016, como señaló un informe de la consultora Economía & Regiones. "Mejora del nivel de actividad y crecimiento económico son dos conceptos diferentes. El nivel de actividad es una foto de cortísimo plazo", señaló en el último informe.

"El nivel de actividad puede mejorar con sólo reducir (en parte) la capacidad ociosa. En pocas palabras, rebotando se mejora el nivel de actividad como sucedió en 2013, 2015 y está aconteciendo en 2017. Este rebote económico es un fenómeno que se da sin un importante repunte de la inversión, ni de la creación de puestos de trabajo. En el rebote económico no se aumenta la capacidad de producción de la economía, sino que sólo se comienza a producir lo que no se estaba produciendo", señaló la consultora que dirigida por Verónica Sosa.

"Crecimiento económico es una película de largo plazo. Se necesita sí o sí altos niveles de inversión para generar un proceso de crecimiento que se sostenga en el largo plazo. Crece la oferta agregada, mejoran los salarios y se expande la demanda agregada. Claramente, este proceso no ha comenzado todavía en la economía argentina, por ende, es prematura hablar de crecimiento económico", agregó el informe de la consultora a la que se reconoce por haber sido creada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Con 65% de la capacidad instalada en uso, las empresas estarían en condiciones de subir entre 10% y 15% la producción sin requerir de inversiones. Por ahora, prefieren ganar rentabilidad a través de la suba de precios, aunque la inflación de septiembre se espere baja.

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