Ago 07 2017 - 8:59:

Hallazgo arqueológico: La mini Pompeya francesa

La ciudad, que data del siglo I d.C., emergió durante la construcción de un completo habitacional en Vienne

A raíz de la realización de obras edilicias en Vienne, Francia, emergieron residencias habitadas a partir del siglo I dC que constituían una ciudad romana que existió durante tres siglos, hecha de lujosos palacios decorados con mosaicos y estatuas monumentales, y finalmente destruida por una serie de incendios imprevistos que la convirtieron en una ciudad fantasma. Debajo podría haber una escuela de filosofía y retórica. Se trata del descubrimiento de restos romanos más importante de los últimos cincuenta años.

Es una verdadera “mini Pompeya” la que un grupo de arqueólogos trajo a la luz en estos meses a orillas del Ródano. El hallazgo, definido “excepcional” por los estudiosos, se produjo en las cercanías de Vienne, unos 30 kilometros al sur de Lyon, y comprende los restos de residencias y oficinas públicas, todos de la época romana.

“Hemos tenido una oportunidad inaudita”, afirmó Benjamin Clément, el arqueólogo que dirige las obras.

La ciudad de Vienne, ya famosa por su teatro romano y por un templo, fue un importante nodo en el camino que conectaba la Galia septentrional con la provincia de la Galia Narbonensis, la Francia meridional de hoy. “Era la autopista A7 (la que actualmente conecta París con Lyon y luego, como A6, con Marsella) de la antigüedad”.

El sitio fue descubierto en abril, tras el inicio de las obras de construcción de un complejo habitacional. La obra en bloque, con las correspondientes excavaciones dirigidas por arqueólogos, debería haberse prolongado hasta octubre, pero ya ha sido extendido por dos meses, considerando la excepcionalidad de los hallazgos, certificada de inmediato por el ministerio de cultura francés. El área, de unos 7.000 kilómetros cuadrados, contiene casas que datan de alrededor del siglo I, y se estima que fue habitada durante 300 años antes de ser abandonada debido a una serie de incendios.

Muchos de los objetos se encontraron no sólo en óptimo estado de conservación, sino también en ese estado de racionalidad que existe en el desorden, el de un ambiente petrificado de un instante a otro, que es propio de un sitio abandonado de improviso por una emergencia. En esto, amén de la tipología de los ambientes hallados, reside la similitud con la ciudad devastada por la erupción del Vesubio.

Entre las estructuras que sobrevivieron parcialmente, figura también una imponente casa de las bacanales, en cuyo interior se halla un piso de mosaico que muestra una procesión de ménades y sátiros. Un incendio destruyó el primer piso, el techo y los balcones de la casa, pero parte de la estructura sobrevivió. Los arqueólogos creen que perteneció a un rico mercader llegado de Oriente. “Estaremos en condiciones de restaurar esta casa del piso al techo”, aseguró Clément.

Es el descubrimiento de restos romanos más importante en cinco décadas

En otra área, un bellísimo mosaico representa a Talía, la musa protectora de la comedia, raptada por el dios sátiro Pan. El mosaico fue removido con enorme cuidado y retirado para su restauración, con el objetivo de su exhibición en el museo de la civilización galo- romana de Vienne en 2019.

Estos son sólo los primeros hallazgos. Nuevas excavaciones, en los meandros más profundos y antiguos del lugar, podrían develar más elementos. Tal como se señaló, Vienne era un importantísimo nodo de la Galia romana, en el camino que llevaba de Lyon -capital de los galos- a Arlés, y lo era incluso antes, a tal punto que allí se sucedieron varias estructuras urbanísticas: un mercado provisorio antes y uno permanente después. Finalmente, llegó un gran edificio público: una estructura atípica para esos tiempos, con una fuente monumental. Un sitio que podría haber albergado la escuela de retórica y filosofía que los estudiosos saben que existía en Vienne. Clément espera haber hallado este notable centro cultural de la antigüedad.

image_print