Jul 16 2017 - 22:30

Chavismo y oposición se disputaron ayer las calles con plebiscitos virtuales

El gobierno convocó a un simulacro de la Constituyente y hubo otra consulta sin valor legal

Una vez más miles de personas salieron ayer a las calles en Venezuela para expresar su identidad política, ya sea para participar de un simulacro de la próxima elección para la Asamblea Constituyente, convocada por el presidente Nicolás Maduro, o en una consulta popular llamada por la oposición para ratificar o rechazar esa convocatoria del gobierno.

Según el Consejo Electoral, el simulacro era necesario por la novedad del sistema digital

Largas colas de simpatizantes chavistas colmaron algunos de los centros electorales instalados en los 23 estados del país.

El alcalde de Caracas, el oficialista Jorge Rodríguez, destacó la "afluencia muy nutrida" en todo el territorio, mientras que el canal oficial VTV mostraba imágenes de votantes de distintas ciudades.

Se instalaron centros de votación en los 335 municipios del país y un total de 2.000 máquinas para que los electores puedan practicar y familiarizarse con la forma de sufragio que se utilizará el próximo 30 de julio, cuando el padrón completo sea llamado a elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.

La oposición también instaló más de 600 puestos de votación en una centenar de países

Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), el simulacro era necesario porque por primera vez no se usarán boletas electorales, sino que se votará en la pantalla de una máquina en la que las listas partidarias de los candidatos aparecen en un listado.

Aunque la fecha elegida por la Justicia electoral para este simulacro coincidió con la consulta popular convocada por la oposición antichavista para desactivar la Constituyente que impulsa el gobierno de Maduro.

La Asamblea Nacional (Parlamento), de mayoría opositora, aprobó la convocatoria a un referéndum para ratificar o rechazar la creación de una Constituyente, algo que prevé la Constitución Nacional, pero esta consulta popular no fue aprobada por la Justicia electoral, con lo cual careció de validez legal.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) instaló más de 14.400 mesas de votación en más de 2.00 "puntos soberanos" -como los bautizó- y acreditó a más de 47.200 personas para trabajar como autoridades de mesas y fiscales.

La oposición también instaló 667 puntos de votación, distribuidos en 602 ciudades de 100 países. En Madrid, por ejemplo, la MUD informó que miles de venezolanos votaron en las 40 mesas repartidas en dos plazas emblemáticas de Madrid, la de Colón y la Puerta del Sol. Sólo en esa ciudad viven cerca de 90.000 ciudadanos; en toda España, 300.000.

Cinco ex presidentes latinoamericanos llegaron a Caracas para acompañar e intentar legitimar la consulta popular: Vicente Fox de México, Andrés Pastrana de Colombia, Jorge Quiroga de Bolivia y Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez de Costa Rica.

Por el contrario, el presidente de Bolivia, Evo Morales, criticó esta convocatoria y la tachó de ilegal.

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