Jul 16 2017 - 18:33

Salud infantil: como proteger a los niños en invierno de las enfermedades respiratorias

Jorge Máspero, especialista en Alergia e Inmunología, sostuvo que es recomendable en ésta época que las casas no tengan calefacción que generen polución, abrigar a los chicos moderadamente y mantener el ambiente en temperaturas de 23/24° 

Las enfermedades respiratorias alcanzan su punto más alto durante el invierno, por lo que los especialistas destacaron la importancia de proteger la salud de  los niños para evitar mayores complicaciones de salud.

Jorge Máspero, especialista en Alergia e Inmunología y director  de la Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades  Alérgicas y Respiratorias), destacó la importancia de que las casas tengan un tipo de calefacción que “no genere nada de polución”, como pueden ser los radiadores de agua caliente o losa  radiante suele ser mejor. 

“El problema es que a veces seca demasiado la atmósfera, por lo tanto, hay que mantener cierto grado de ventilación. Las  estufas de gas, querosene, braseros y demás, son muy desaconsejables porque aumentan la polución dentro de las casas”,  señaló Máspero.

Además, el especialista en alergia comentó que el uso del humidificador “lo único que hace es aumentar la humedad dentro del domicilio”, lo que favorece “que haya más ácaros y hongos que potencialmente van empeorar la alergia o favorecer que se contraiga”.

“La temperatura de la casa debe mantenerse en forma  intermedia, entre los 23 o 24 grados como mucho y el niño tiene  que estar razonablemente abrigado, no demasiado porque si no se va a destapar ya que los chicos no toleran el calor excesivo”, añadió  el médico.

Asimismo, Máspero advirtió que “muchos niños tosen porque tienen compromiso o patología respiratoria”.

“La tos es un síntoma que se da en muchas afecciones  respiratorias como la sinusitis, la bronquitis, el asma, una infección pulmonar o respiratoria en ese momento. Hay chicos que  tienen además tos habitual, es decir, tosen sin que necesariamente  haya una patología en ese momento. Sin embargo, la criatura debe  ser evaluada medicamente para poder saber cuál es el origen de la  tos”, puntualizó.

Por tal motivo, el alergólogo destacó la importancia de  diferenciar “entre tos seca y húmeda”.

"La tos húmeda se acompaña de muchas secreciones y catarro que es fácilmente audible cuando se mueve dentro del tórax del niño.  Con la tos seca no hay expectoración o secreciones que se estén  movilizando”, comentó.

Al ser consultado sobre cuántos días puede estar el niño con  tos y mocos, Máspero indicó que “dependiendo de la edad y de la  circunstancia, a veces puede estar meses”.

“Si un niño pequeño que ha tenido una bronquiolitis o se  encuentra en una guardería o jardín de infantes, muchas veces está  con rinorrea y tos en forma bastante habitual. Lo mismo ocurre en  chicos con alergia o asma que no están adecuadamente tratados. La  cantidad de días es variable de niño a niño pero lo fundamental es  encontrar la causa e indicar un tratamiento adecuado para que eso  pueda controlarse”, añadió.

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