Jul 17 2017 - 8:34:

La liquidez del modelo Cambiemos

Por Ernesto Hadida

¿Existe un modelo económico de la alianza Cambiemos? La pregunta no es menor en un año electoral, donde los ciudadanos deberán ratificar o rechazar en las urnas ese conjunto de relaciones económicas que se utiliza como representación general de una realidad mucho más compleja y que en los hechos no es más que una "hoja de ruta" del destino final de bonanza económica que todo gobierno promete a los habitantes.

Y es que, un contexto de estancamiento de la actividad económica con alta inflación (aquello que los economistas llaman estanflación), acaso la decisión a tomar por los votantes debería centrarse no tanto en el proyecto ideológico de la actual admnistración (es decir, en aprobar o desaprobar la cosmovisión que propone Cambiemos) sino más bien en promover o impedir el desarrollo de un modelo socioeconómico sustentable.

Se impone entonces responder si hay en efecto un modelo; y aún más relevante, si ese modelo es sustentable a largo y mediano plazo, algo que está discutido de izquierda a derecha, y que es sospechado de incongruente por liberales, keynesianos, desarrollistas y marxistas.

En la realidad, el modelo económico implementado por Mauricio Macri financia el déficit fiscal y de divisas de la economía local con el incremento de los pasivos externos. Ejemplo de esto es su creciente deuda externa pública, que ha aumentado casi u$s41.400 millones desde diciembre de 2015, donde cerca de 75% fue tomado por el Estado nacional y un cuarto por las provincias. El crecimiento de la deuda nacional condiciona a los argentinos, que pasaron de obtener junto a su DNI de nacimiento una deuda per cápita de u$s1.700 en 2015 a u$s2.600 en 2017. Así las cosas, entonces, podríamos decir que el modelo Cambiemos, que prometía estar basado en la inversión y las exportaciones como respuesta al atolladero en que se encontraba el modelo kirchnerista de sostener el andamiaje de su economía en el gasto público y el consumo, sólo ha conseguido hasta el momento financiar el déficit externo mediante el incremento de la deuda externa pública y privada, lo que refuerza el interrogante sobre la sustentabilidad del modelo en el mediano plazo.

Como respuesta a esta encrucijada, el Gobierno propone un ajuste de las cuentas públicas y un recorte apresurado del déficit fiscal, que, aunque efectivo a corto plazo, no resuelve la cuestión de fondo, que es cómo logrará equilibrio presupuestario el Estado si la emisión de deuda continúa en estos niveles y los pagos de ésta crecen aritmética y geométricamente. De esta manera, la pregunta inicial de si existe un "modelo Cambiemos" comienza a darle lugar a otra pregunta: ¿cómo logrará Argentina hacer frente a los pagos de la deuda si el PBI crece menos del 4% por año entre 2015 y 2019, como esperan en el Gobierno?

Una pregunta que no sólo pone en duda la sustentabilidad del modelo sino algo más peligroso aún, tambien echa un manto de sospecha sobre la vialidad del proyecto en otros ámbitos que no son los económicos.

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