May 17 2017 - 21:24

El escándalo de Cannes se llama Netflix y lo inicia Almodóvar, presidente del jurado

                                

Leonardo M. D’Espósito
ldesposito@diariobae.com

Este año el "escándalo" de Cannes precedió a los filmes, lo protagonizó -protagoniza, en rigor, porque las consecuencias se sentirán toda la muestra y más allá- el presidente del Jurado, Pedro Almodóvar. Es que en la Competencia Oficial hay dos películas bancadas por Netflix que no tendrán en Francia ni algunos otros países europeos distribución en salas. Además son dos títulos importantes de cineastas centrales: The Meyerowitz Stories, de Noah Baumbach (Secretos de familia) y Ojka, del coreano Joon Bong-ho (The Host). En conferencia de prensa, el autor de Todo sobre mi madre y eterno candidato a la Palma de Oro que no ha logrado ganar dijo lo siguiente: "Esta nueva forma (de ver cine, en referencia a Netflix) no debe tratar de suprimir las ya existentes, como el hecho de ir al cine; no debe alterar los hábitos de los espectadores y creo que ese es el debate ahora mismo y, para mí, la solución es simple: las nuevas plataformas tienen que asumir y aceptar las reglas del juego existentes que implican respetar las actuales ventanas de los distintos formatos de exhibición -así como las obligaciones de inversión- que rigen en Europa". Pero fue más allá y abundó: "Por otro lado, para mí sería una enorme paradoja que la Palma de este Festival de Cannes o el resto de las películas premiadas no se puedan ver en salas, en una gran pantalla".

Almodóvar no “querría” premiar películas que
no tengan primero distribución en salas

Es decir, Almodóvar dejó en claro que será reacio a premiar filmes que no tengan asegurada -como lo ordena la ley francesa antes del paso a cualquier sistema digital- su distribución en salas. Inmediatamente empezaron las reacciones, especialmente de quienes se sienten discriminados -los productores de estos filmes- por competir para no ganar nada. Netflix, poderoso creador de contenidos de amplísimo bolsillo, es el nombre del escándalo, y la selección competitiva de sus filmes representa un punto crítico para el director artístico de la muestra Thierry Frémaux. Más que las declaraciones nazis de Lars von Trier (estupideces), el "caso Netflix" pone en tela de juicio la seriedad de Cannes e, incluso, la credibilidad de un jurado ante un player poderoso y el lobby francés de exhibidores. Continuará.

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