Abr 20 2017 - 22:48

En privado, las multis reclaman por impuestos y los bancos, menos déficit

                                 

Alejandro Bercovich
abercovich@diariobae.com
Enviado especial

Federico Sturzenegger procuró pasar desapercibido por esta ciudad de canteros sembrados de flores que festeja desde cada balcón el fin del crudo invierno del Norte. El “capitán frío”, como lo llaman los críticos de la aspiradora de pesos que encendió imperturbable para bajar la inflación aun al costo de aplastar la actividad económica, tampoco rompió su regla de no dar entrevistas a la prensa. Se recluyó en los eventos protocolares del Fondo Monetario que exigen la presencia del jefe del Banco Central de cada país miembro y aprovechó para reunirse con viejos amigos del mundo académico que ocupan puestos en la burocracia internacional. Pero repartió su tropa entre los distintos encuentros paralelos a la cumbre que organizan calificadoras de riesgo y bancos de inversión, donde todos los enviados del Gobierno procuraron mantener vivo el interés por la Argentina que un año atrás era masivo y que ahora empieza a mezclarse con la indiferencia por una economía que no termina de despegar.

Nicolás Dujovne lo sintió cuando habló ante más de 350 clientes VIP de JP Morgan, la organizadora del mayor de esos eventos que permanecen cerrados a la prensa a propósito, para que ellos puedan preguntar sin tapujos sobre temas espinosos como el ajuste fiscal y para que los funcionarios invitados se sientan libres de decir lo que no querrían ver publicado. Allí todas las preguntas fueron sobre el ritmo del ajuste presupuestario que prevé aplicar el Gobierno durante lo que queda de este año y durante los dos más que le quedan de mandato.

“Somos tan marginales que muchos inversores
sólo saben que hay un tipo llamado Macri”

Las inquietudes de los inversores financieros, de algún modo, entran en tensión con las que plantean los CEOs de multinacionales que podrían invertir en la economía real. Para ellos, lo importante es si el Gobierno podrá pagar los cupones de los bonos que ellos compraron masivamente desde que, hace hoy exactamente un año, la administración de Mauricio Macri puso fin a la guerra con los fondos buitre. Lo único que les importa además de eso es cuánta más deuda emitirá en los próximos meses Finanzas, para no sufrir el llamado “supply risk” (riesgo de oferta), que hace bajar el precio de los títulos cuando empiezan a sobreabundar en el mercado.

Las multis, en cambio, quieren saber qué impuestos puede recortar el Gobierno, qué incentivos puede ofrecerles y qué subsidios está dispuesto a darles para compensar el elevado “costo argentino”. Pero todo eso genera más gastos y, por supuesto, engrosa el déficit fiscal como lo hizo apenas asumió Macri la rebaja de retenciones a las exportaciones de granos.

Para uno de los economistas del equipo de Sturzenegger, que reclamó anonimato al conversar con este diario, el interés por Argentina sigue siendo el mismo de un año atrás. “Somos tan marginales en el mundo que muchos inversores solo saben que hay un tipo llamado Macri que está haciendo las cosas bien, pero preguntan cosas como si siguen los controles de capitales o de cambios. Por eso no nos alcanza el tiempo para ir a aclararles las dudas”, comentó. Tal vez sean dudas reales. Quizá solo excusas. Lo cierto es que las preguntas sobran y las respuestas no alcanzan para contentar a todos.

Lagarde, feliz con la "primavera" mundial
Washington (enviado especial).- No se la había visto sonreír así en ninguna cumbre desde que asumió, en 2011, cuando la crisis de Grecia empezaba a contagiarse al resto de Europa. La directora gerente del Fondo Monetario, Christine Lagarde, arrancó ayer su conferencia de prensa inaugural celebrando la “primavera” que el organismo considera que atraviesa la economía mundial, incluso pese a las turbulencias políticas que sacuden a varias de las principales potencias del planeta. “No hay un solo signo menos en las proyecciones para este año, y eso incluye a Brasil”, respondió ante la consulta de un periodista brasileño, sobre cuyo país de todos modos el FMI acaba de recortar sus perspectivas de crecimiento del PBI del 0,5% al 0,2%. Para la economía mundial, el FMI prevé una recuperación del
3,5% este año y del 3,6% el próximo. El dato supera el rebote registrado el año pasado, cuando la producción global se expandió un 3,1%.

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