Mar 19 2017 - 22:53

Burbujas de felicidad

                         

Como involuntariamente lo evidenció anteayer Mirtha Legrand con la inocente pregunta que Mauricio Macri no supo responder (“¿cuánto es la jubilación mínima?”), el Gobierno empieza a dar muestras de un creciente aislamiento. Quince días atrás, en el pico de la conflictividad que afectó como nunca la imagen pública del oficialismo, un puñado de ministros animó la conferencia que convocó en el hotel Alvear la revista conservadora inglesa The Economist. El auditorio, aunque semivacío, destilaba optimismo con consignas como “sanando la economía” y “amanece el sol de mayo”. El Presidente ignoró la masiva movilización que el día previo había convocado la CGT y eligió el confort de Expoagro para cargar contra las protestas y refugiarse en el complaciente “sí, se puede” de los ganadores de su modelo. Justo un mes después, el contraste se repetirá acentuado. Macri, Vidal y medio gabinete hablarán en la edición latinoamericana del Foro de Davos, en el hotel Hilton, entre el 5 y el 7 de abril. El 6, la CGT convocó a su primer paro nacional de la era Cambiemos. La postal del microcentro desierto dará un marco exótico al concierto de multimillonarios que volverán a celebrar allí las “reformas” del oficialismo.

El riesgo es encerrarse en esas burbujas de felicidad y perder de vista a los desencantados que empiezan a asomar en encuestas y focus groups. Y que amenazan con asestarle un duro golpe a Cambiemos en esas elecciones que la vicepresidenta Gabriela Michetti preferiría no enfrentar.

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