Mar 19 2017 - 23:13

La interna cegetista también sacude la previa al paro nacional

Torniquetes del Ejecutivo y rencillas de rencillas en Azopardo

Luis Autalán
lautalan@diariobae.com

La CGT se debate entre su propia, efervescente interna y los mandobles con el Gobierno, rumbo al paro nacional del 6 de abril. Es un secreto a voces que el triunvirato rinde un examen severo, tanto en la previa como en la adhesión a esa medida de fuerza. Y sobre la superficie, Héctor Daer, Juan Schmid y Juan Acuña responden con fiereza la acusación de "desestabilizadores" que les dedican los integrantes de la administración Cambiemos. Pero ese es el factor "esperable" de la arena política. El peregrinar de la conducción desde el 22 de agosto pasado, incluye sus límites propios y un campo minado, pleno de "fuego amigo". La alternativa de que se levante la huelga nacional es todavía una chance para algunos integrantes de la CGT y eso hiere hoy, se concrete o no.

"Presiones de los gobiernos hubo siempre, haya paros o no", se ofuscó un dirigente en Azopardo ante la consulta de BAE Negocios. Otro repasó algunos datos duros como la denuncia objetando al triunvirato que realizó meses atrás el jefe de UATRE y aliado del Gobierno, Gerónimo "Momo" Venegas. También el recordatorio sobre la falta de "cupo femenino" en la central, recorte de fondos destinados a obras sociales, quites u objeciones de personerías (ante cualquier duda los Metrodelegados pueden dar algunos detalles). Pero también "autocrítica" para recordar que en la movilización del 7M el triunvirato le pidió a la Casa Rosada "rectificar el rumbo económico", cuando esa alternativa es tan lejana como el planeta Saturno, o dicho mundo está más cercano.

El Gobierno presiona en superficie y
entre bambalinas a los sindicatos

Entre las organizaciones que no están alineadas en la CGT, incluso en algunas que la integran en disidencia como la Corriente Federal (CFT) se sigue de cerca el proceso previo al paro. Para muchos "un paso atrás" sería confirmar sospechas. En cuanto a los alineados junto a Sergio Palazzo (AB), Horacio Ghilini (Sadop) y Héctor Amichetti, la huelga ya la marcaron las columnas que se movilizaron en la última marcha, y los incidentes del final apenas un detalle. "No podemos darnos el lujo de confirmar que los trabajadores están un paso adelante de su dirigencia".

Hay luces de alerta en el tablero, "si revisan el agua y el aceite quizás lleguen mínimanente fortalecidos", disparó otra fuente a este diario, respecto de la "solidez", de la medida.

Juan Schmid, no dejó pasar mucho tiempo para los misiles que les dedicó el presidente Mauricio Macri en recorrida mediática, respecto a la "legitimidad" del reclamo. El jefe de la CATT pontificó que a la multitud convocada el 7M, se sumáran millones de argentinos el 6 de abril.Schmid insistió que la huelga es "irreversible" y detalles mínimos la interna de las internas cegetistas.

Héctor Daer por su parte expresó que "lo del plan desestabilizador es un absurdo que lo tiran a rodar para deslegitimar las razones de un debate. Uno plantea las cosas en un diálogo, y demostramos que hay un gran acompañamiento de estas demandas con una movilización".

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