Mar 09 2017 - 22:05

La UCA informó suba de pobreza e indigencia, que alcanzan a 16 millones de argentinos

Advierte que inversiones no alterarán registros porque el problema es estructural

politica@diariobae.com

La población en situación de pobreza aumentó en 1,5 millones de personas entre diciembre de 2015 y septiembre del año pasado, y totaliza 13 millones, mientras que el número de indigentes se elevó en 600 mil en el mismo período y llegó a 2,7 millones, informó el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA). El organismo estima que las variables podrían ser peores en el informe final de 2016.

“Durante el último año, las medidas de ajuste económico; el contexto internacional adverso; la política anti inflacionaria y la rezagada inversión privada y pública agravaron el escenario de crisis”, explicó el titular del Observatorio, Agustín Salvia, en conferencia de prensa.

La pobreza llegó al 32,9%, levemente por
encima de los datos difundidos por el Indec

Salvia consideró que esos factores tornaron un cuadro “más recesivo y adverso en materia de empleo y poder adquisitivo para amplios sectores sociales”.

Si bien admitió que en los últimos meses se advierte un repunte del empleo, el experto consideró incierta la tendencia en materia de ingresos -habida cuenta de las negociaciones paritarias en curso-, y puso en duda que haya beneficios a corto plazo para los segmentos más vulnerables.

El especialista estimó probable que la próxima medición de datos, que incluirá datos hasta diciembre, muestre un mayor deterioro del mercado laboral.

Por lo pronto, precisó el informe, los niveles de pobreza pasaron de 29% de la población en 2015 a 32,9% el año pasado, en tanto la indigencia se incrementó desde 5,4 hasta 6,9% en el transcurso de los nueve meses medidos.

Esos porcentajes son similares aunque ligeramente superiores a los que relevó el Indec en su Encuesta Permanente de Hogares para el segundo trimestre de 2016: un 32,2% de pobreza y 6,3% de indigencia.

El impacto de la recesión, dijo Salvia, “habría sido mucho más fuerte durante el primer semestre (de 2016), aunque la situación no se habría revertido durante la segunda parte del año”.

“El proceso habría generado un mayor deterioro laboral y en los ingresos de los sectores medio bajos informales, así como una profundización de la indigencia en los sectores más vulnerables”, añadió el economista.

En cuanto a los ingresos necesarios para superar los umbrales de la pobreza y la indigencia, el Observatorio consideró que deberían reforzarse en 4.100 pesos en el primer caso y en 2.200 en el segundo.

Salvia sostuvo que “si se mide cuánto tendrían que aumentar los ingresos para cubrir las canastas básicas alimentaria y total, se observa que la brecha era de 23,7% en 2015 y pasó a 34,7% en septiembre para los indigentes; y varió de 32,2 a 34,9% para los pobres”.

Si bien reconoce un incremento del empleo
en los últimos meses, no se avizora reactivación

El análisis de más largo plazo, según advirtió el economista, muestra que “el crecimiento no será suficiente para revertir las desigualdades estructurales que afectan al mercado de trabajo, con efectos directos sobre la indigencia, la pobreza y la exclusión estructural”.

De allí, concluye el Observatorio de la UCA, que “aunque devengan inversiones, no habrá derrame hacia los sectores menos dinámicos si no hay políticas activas de desarrollo local y regional, hacia el sector informal y las economías sociales”.

Parámetros
La encuesta abarca 17 aglomerados urbanos de más de 80 mil habitantes y releva unos 5.700 hogares. El estudio muestra que el deterioro de la situación socioeconómica se vincula con las tendencias del empleo: la ocupación
plena bajó de 43 a 41,4% y el empleo precario descendió de 31,9 a 30,7%; mientras el desempleo creció de 9,4 a 9,9% y el subempleo inestable saltó de 15,6 a 18%.

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