Feb 16 2017 - 20:04
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Escapadas con aire medieval

No demasiado lejos del Obelisco, se pueden visitar edificaciones de estilo feudal y transportarse a mundos de doncellas y caballeros

Paula Boente
pboente@diariobae.com

Los castillos parecen estar sólo en los cuentos para quienes vivimos en estas latitudes, en esta época. Sin embargo, la región metropolitana esconde algunas edificaciones, antiguas o modernas, que, con sus torres y plazas, reviven el espíritu de la Edad Media.

Construcciones antiguas o
modernas y excéntricas

Un casco de estancia antiguo con murallas de piedra y torreones devenido en hotel familiar, una aldea mágica que nació de un sueño y hasta un centro comercial inspirado en los pueblos del medioevo de la Toscana son algunas de las excursiones imperdibles para los amantes de esos tiempos de reinas y juglares.

A media hora de viaje desde la capital, en González Catán, se levanta la insólita ciudad de Campanópolis. Se trata de una aldea formada por un grupo de construcciones unidas por callejuelas adoquinadas, pasajes, recovecos y lugares secretos. Responde a estilos diversos del medioevo europeo unidos para producir un ecléctico estilo propio.

El lugar nació de la mente inquieta de Don Antonio Campana quien, sin poseer estudios de arquitectura, llevó adelante hace casi 40 años la ambiciosa tarea de proyectar y construir esta aldea de cuento de hadas.

Fue edificada en un predio de 200 hectáreas con llanuras, bosques selváticos, ríos, arroyos, lagos, donde antes eran explotadas antiguas tosqueras. Según cuenta la historia que puede leerse en la página web de la empresa, con buenas dosis de creatividad y fuerte criterio de reciclado (está hecha 100% con materiales antiguos o desechados) dio vida a esta mágica aldea que buscó restablecer a su vez el equilibrio ecológico de la zona.

Sumamente fotogénica, Campanópolis fue escenario de películas y publicidades y es hoy un paseo visitado por cientos de turistas. En visitas guiadas, se adentran en sus caminos y callecitas, recorriendo museos, como la Ferroteca, donde se exhiben todo tipo de rejas de hierro forjado, arañas colgantes, vitreaux, objetos antiguos y piezas de arte, pasando por las distintas casas con sus particularidades, como la Casa de Piedra, la Casa de Proa de Barco o las doce casitas del bosque, en un recorrido escoltado de a ratos por torres y cúpulas. Escaleras que no conducen a ningún lado y puertas que se abren al horizonte son algunas de las excentricidades de este peculiar remanso de fantasía en plena provincia de Buenos Aires.

Para visitar el predio, se puede hacer una reserva por internet. El costo de la entrada es de $150 para los adultos y $75 para los menores de 12 años. El acceso permite una permanencia de cuatro horas. El comienzo del recorrido con guía es a las 9.15 y dura una hora y media aproximadamente, tiempo durante el cual se explica la historia, la construcción, el cuidado de la ecología y el medio ambiente de la aldea a lo largo de casi cuarenta años. Incluye visitas al interior de sus construcciones y museos.

Campanópolis ofrece además la posibilidad de realizar fotos y videos sociales de casamientos y cumpleaños de 15. Con reservas.

Un paseo en el tiempo
Inaugurado hace un año, en Benavídez, partido de Tigre, Torrepueblo es un complejo con un estilo inspirado en los pueblos medievales de la Toscana italiana.

En Benavídez es posible asistir a shows de magia y música en
una plaza con el estilo de la Toscana

Este original proyecto es un centro comercial orientado a gastronomía y servicios que vincula viviendas y oficinas. “La recreación de pueblos europeos está inspirada en varios viajes que hemos hecho por Umbría y Toscana. De un rincón de Venecia tomamos la Plaza del León y de uno de sus palacios la columnata que la abraza. De Castelnuovo di Garfagnana copiamos el pórtico de entrada y su torre lateral, entre otros lugares. Proyectamos el pueblito peatonal como todos los toscanos, con una calle del ancho de carretas, típico de la edad media”, señalaba Alex Hoter, desarrollador del complejo, con motivo de su inauguración oficial.

En las sierras, un castillo devenido
en hotel ofrece cenas medievales

La plaza es el corazón de esta propuesta. Ahí se realizan se realizan espectáculos y actividades sociales como suele ocurrir en los pueblitos europeos. A su alrededor se instala un polo gastronómico.

Los visitantes pueden pasear, alojarse en alguno de los departamentos con piscina templada y jardín de diseño, almorzar en sus restaurantes (con oferta que abarca de comida italiana a sushi y cervecería artesanal) o disfrutar de algunas de las actividades artísticas que se ofrecen con entrada libre y gratuita. Muestras de arte interactivo, exhibiciones de autos clásicos, ferias artesanales, shows de magia y música son algunas de las atracciones que se presentaron en estos meses.

El castillo de la infancia
En los relieves suaves de las sierras cordobesas, otro enclave hace volar la imaginación de los visitantes. El Castillo Hotel, es un emprendimiento de la familia Fábrega, que durante diez años de trabajo apasionado fueron responsables del diseño y dirección de la restauración del edificio histórico, desarrollando un modelo sustentable que es hoy estudiado en universidades internacionales.

El Castillo fue originalmente construido alrededor de 1870 como casco principal de la estancia “Las Playas”, en la localidad de Valle Hermoso, provincia de Córdoba. A principios del siglo XX se amplió, conservando su estilo medieval, para transformarse en el lujoso Hotel Monte Olivo, embellecido con pisos de granito y parquet, ebanistería de cedro y quina, mobiliario provenzal, vajilla de porcelana y plata, grifería de bronce y luminaria de hierro forjado.

Más tarde, funcionó durante algunas décadas como lugar de colonia de vacaciones y luego fue sufriendo poco a poco un profundo deterioro por el descuido y la falta de mantenimiento. En 2002 empezó su restauración y desde 2006 funciona como este hotel cinco estrellas único en la región. Según cuentan, los Fábrega buscaban recrear el lugar donde habían crecido: un edificio histórico en el cual es posible jugar, aprender arte y hacer deporte.

Entre los servicios que se ofrecen hay cenas medievales con escenografía, música e iluminación y bellísimos atuendos artesanales de aquella época. El hotel hospeda a familias o turistas particulares únicamente durante las vacaciones escolares, en donde brindan programas especiales para todas las edades, con propuesta “all inclusive”. El resto del tiempo, es centro de capacitación para empresas y universidades.

El paquete de 4 días y 3 noches para Semana Santa tiene un valor de $12.500 por adulto.

Como este hospedaje de ensueño, hay varios cascos de estancia en la provincia de Buenos Aires que fueron edificados hace años con el estilo del medioevo y hoy se levantan como misteriosos castillos insólitamente diseminados por la llanura pampeana. En algunos de ellos, que hoy se dedican al turismo, es posible pasar una noche con toda la magia de las novelas de caballería.

En abril
Para amantes del recreacionismo
Burgo del Sur, la feria cultural de recreación histórica del medioevo, tendrá una nueva edición el 8 y 9 de abril, en Barracas.

En este evento, que cuenta con el apoyo de la Casa de Cultura del Gobierno de Buenos Aires y el Centro
Cultural del Sur, habrá más de sesenta recreacionistas, demostraciones de esgrima medieval, shows y bandas en vivo, arquería, entrenamiento de leva de piqueros, bardos y juglares, mercadillo medieval y seminarios de historia medieval, además de patio de comidas temático.

En cada edición, los organizadores buscan hacer una fería cada vez mas histórica con el objetivo de enseñar de una manera mas agradable como era las distintas culturas de la edad media

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