Ene 10 2017 - 21:08

Las ventas de cemento cayeron casi un 11% durante el año pasado

Apuestan a que el repunte llegue con el blanqueo

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Los despachos de cemento de 2016 acumularon una caída de 10,8% y se ubicaron en el nivel más bajo de los cuatro últimos años, como reflejo del contexto recesivo en el sector privado de la construcción y el menor ritmo de las obras públicas.

Según informó la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP), las 10,8 millones de toneladas remitidas el año pasado (el 99,5% con destino al consumo interno) resultaron inferiores en 1,3 millón a las de 2015.

Si bien en noviembre se había registrado un importante repunte de 8,7% mensual, que generó expectativas favorables en la actividad, en diciembre volvió a anotarse una caída (7%) y las entregas no alcanzaron las 950.000 toneladas.

Empresarios de la construcción y funcionarios del área económica confían en que durante el verano se quiebre definitivamente la tendencia negativa registrada durante el año pasado.

La estadística de la AFCP para agosto había despertado expectativas favorables, al mostrar un repunte de 67.000 toneladas por encima de los treinta días anteriores, lo que ubicaba a la industria en el nivel más elevado desde octubre de 2015, cuando comenzó el fuerte descenso de los meses siguientes.

Durante 2016 se despacharon 10,8
millones de toneladas de cemento

Las cementeras, sin embargo, volvieron a exhibir en septiembre y octubre cifras por debajo del millón de toneladas (sobrepasadas luego, momentáneamente, en noviembre) ante el lento ritmo de las obras de infraestructura y viviendas.

Pese a los resultados de 2016, las cuatro fábricas nucleadas en la AFCP (Loma Negra, Holcim, Cementos Avellaneda y -con menores volúmenes- PCR) dan por concluido el período en que el gobierno dispuso paralizar un conjunto de proyectos para realizar auditorías, introducir una gestión más eficiente en el uso de los recursos públicos y corregir vacíos normativos e irregularidades.

En ese contexto, la industria cementera espera un repunte productivo asentado en los ambiciosos anuncios de inversión pública y privada, que como mínimo compensaría el derrumbe sufrido durante el actual ejercicio.

Esperanza
El blanqueo de capitales impulsado por el Gobierno es la zanahoria más importante que hoy tienen los desarrolladores inmobiliarios de cara al 2017.

En ese sentido, se espera que el dinero que podría ser volcado en la economía real a través de a través de diferentes mecanismos financieros alcanzaría los u$s2.000 millones.

En diciembre volvió a anotarse una caída y las
entregas no alcanzaron las 950.000 toneladas

 

Diego Migliorisi, socio gerente de Migliorisi Propiedades, explica que la expectativa es que gran parte del dinero depositado en las cuentas de sinceramiento en el país sea invertido en el mercado inmobiliario y en la construcción y agregó que "si bien mucha gente ya ha comprado inmuebles, el efecto más contundente se verá en el primer semestre de 2017".

Por su parte, para el agente inmobiliario Mariano Oppel, indicó que "es muy importante que desde los distintos sectores del Estado se generen las condiciones de previsibilidad y fomento necesarias para impulsar uno de los motores más importantes de la economía".

Carlos Spina, Gerente Comercial de Argencons considera que "el blanqueo brindará una nueva masa de dinero susceptible de convertirse en demanda y dependerá de la macro, las expectativas y los proyectos que los desarrolladores presenten el convertir dicha demanda potencial en negocios concretos".

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