Nov 09 2016 - 2:08:

El nuevo mundo de Trump y Brexit

Fernando Alonso
Director periodistico
BAE Negocios

Era difícil imaginar el mundo con Donald Trump gobernando la principal potencia política y económica. De la misma manera que hasta hace pocos meses era difícil pensar que Gran Bretaña daría la espalda e Europa. Pero ambas situaciones pasaron y, aunque falten meses para conocer las verdaderas implicancias lo que surge para el análisis que determinará con mayor incidencia las futuras políticas es el comportamiento del electorado.

Después de ocho años de presidencia de Bill Clinton que dejaron al país con superávit fiscal, en crecimiento y con un mundo "acomodado", los ciudadanos estadounidenses le dieron la espalda a la continuidad y eligieron a George Bush que llevó al mundo a una guerra de guerrillas global, provocó el quiebre de la economía de Estados Unidos y hundió al mundo en una recesión de la que todavía pelea por salir.

Después de ocho años de presidencia de Barack Obama que sirvieron para ordenar la economía, reestablecer un equilibrio político en el mundo, recortar la enorme brecha social interna, los mismos ciudadanos vuelven a dar la espalda a la continuidad y eligen a Donald Trump para que encarne un nuevo proceso cuyas dimensiones son difíciles de mensurar pero que, a diferencia de los Bush, plantea un repliegue político en el mundo y el aislacionismo comercial. 

¿Dejará Estados Unidos de impulsar acuerdos económicos que impulsan la creación de mercados únicos para potenciar la rentabilidad de las multinacionales en contra muchas veces del desarrollo de los países con atrasos relativos? 

Trump gobernará la primera potencia global, político y económica, pero saber si tendrá el poder para llevar adelante sus propuestas de campaña es apresurado confirmarlo. En Estados Unidos la presidencia es fuerte hacia afuera y débil hacia adentro y los lobbies seguramente desde hoy estarán marcando la cancha de su gestión.

Mientras, lo que pasó en Estados Unidos y lo que pasó en Gran Bretaña debería ser un fuerte llamado de atención a las clases políticas. Los pueblos votan al día. No piensan en proyectos ni a mediano ni a largo plazo. Piensan en llegar a fin de mes. Y mientras el capitalismo que se construyó en las últimas décadas siga dominando la agenda de los gobiernos serán cada vez más los países donde los ciudadanos se revelen contra esas políticas-

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