Nov 08 2016 - 23:08

El yuan y el dólar, en una batalla de igual a igual

                          

Gabriel Holand
Especial para BAE Negocios

China es el jugador más grande del comercio mundial pero aún no desarrolló mercado para su divisa​

En un entorno global de alta incertidumbre, donde conviven multipolaridad de centros de poder inmersos en un entorno económico poco propicio, un dato viene a confirmar las transformaciones en curso.

El mismo se origina en China, repercutirá en sus aliados comerciales de Asia y Latinoamérica, y alcanzará al sistema financiero global en su totalidad.

Nos referimos a la moneda china, el yuan, que se sumo efectivamente a la cesta de monedas que integran el DEG (Derecho Especial de Giro) emitido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que es un activo de reserva internacional intercambiable por monedas.

Actualmente, la mayoría de las emisiones de bonos
y acciones chinas se realizan en dólares

El mismo fue creado en el año 1969 por el organismo para complementar las reservas oficiales de los países miembros, su emisión alcanza actualmente los 285 mil millones de dólares, y el valor del instrumento se calculaba hasta el mes de octubre de este año en base en una cesta de cuatro monedas principales: el dólar de EE.UU., el euro, el yen japonés y la libra esterlina.

El cambio importante es que ahora la moneda de China, el yuan, se suma al selecto grupo de países protagonistas del mercado financiero internacional.

Digamos que esta novedad tiene importante significación testimonial más que practica, ya que implica el reconocimiento formal de las grandes potencias industrializadas de occidente al poder de Beijing.

Y eso anticipa futuros movimientos de trascendencia para los mercados de monedas e inversiones financieras.

Porque, aunque China es el jugador más importante del comercio mundial, el signo monetario hasta ahora tuvo poca preponderancia y circulación, debido a que el mercado de cambios chino está abierto solo parcialmente para los inversores y cambistas internacionales y se opera sobre todo en el mercado interno, de gobierno a gobierno, con mayor presencia en el continente asiático.

En otras palabras, el Dragón asiático realiza la mayoría de sus transacciones con el mundo en dólares estadounidenses y no en su divisa nacional.

Por ello el incluir a los asiáticos en la canasta del DEG indica una señal de cercana y gradual apertura al mundo, que se hará con los cuidados del caso evitando generar tensiones e inestabilidad en las divisas de otros países.

Y alineado con lo anterior próximamente el precio del yuan comenzará a flotar en vez de fijarse, como hasta ahora, por el gobierno chino. Además estas modificaciones darán liquidez al yuan, lo cual es una característica esencial para considerarlo como divisa de atesoramiento y pago internacional.

Por otro lado, la mayoría de las emisiones de bonos y acciones chinas se hacen en dólares de EE.UU. para poder cotizar en una divisa aceptada en todo el mundo, pero pronto circularán masivamente activos financieros en yuanes que compitan mano a mano con las emisiones en dólares estadounidenses.

Y el cuadro descrito refuerza objetivamente el rol del New Development Bank, entidad creada por China, Brasil, Rusia, India y Sudáfrica (BRICS) para favorecer sus intereses comerciales y geopolítico y, liderado por Beijing en su rol de prestamista de fondos, ya otorgó créditos por más de u$s80.000 millones en Latinoamérica, sobre todo en Brasil.

En breve, el precio del yuan comenzará a flotar
en vez de fijarse, como está ocurriendo ahora

Y es interesante destacar que esa cifra es igual al monto que el conjunto de todos los organismos financieros occidentales -Banco Mundial, FMI, etc.- entregaron en Latinoamérica durante los últimos años. Así resulta fácil ver como regionalmente el poder de las potencias tradicionales decrece, a la par que se incrementa la asiática, por lo cual conviene profundizar lazos con estos últimos.

Esperemos que esta vez hagamos nuevas alianzas haciendo respetar nuestros derechos y necesidades, manteniendo soberanía política, a diferencia de lo ocurrido en experiencias anteriores.

image_print