Oct 31 2016 - 22:17

Suba de tasas de interés, el regalo que traerá la FED para navidad a los mercados

                     

Gabriel Holand
Especial para BAE Negocios

La Reserva Federal de EE.UU cree que ya se salió de la crisis económica de 2008

El próximo 13 y 14 de diciembre tendrá lugar la última reunión anual de gobernadores de la FED en la cual se decidirá el futuro de la tasa de interés en EEUU, lo cual despierta incógnitas sobre cómo afectará los precios de los activos financieros en todo el mundo.

Así mismo durante los últimos meses el ente, en medio de un discurso ambiguo, continuó con el relajamiento monetario y tasas bajísimas.

Y la novedad a tener en cuenta es que ahora la presidenta del organismo cree razonable que la inflación en su país crezca por encima del 2% presupuestado porque, argumentó, la economía y el mercado laboral en particular aún sufren los daños acarreados por la crisis iniciada en el año 2008, “no (es) una estupenda recuperación” fueron sus palabras hace algunas semanas invitando a repensar la situación.

La FED sabe que buena parte del crédito
público barato fue a parar a las Bolsas

En otras palabras, los miles de millones de dólares que gastó el erario público americano en sucesivos planes de salvataje no lograron generar suficiente pulso económico si bien evitaron el desastre generalizado. Y un ejemplo de ello es que la oferta de empleos, foco crítico de la actividad productiva, se recuperó solo en base a contrataciones a tiempo parcial-contratos basura diríamos por estos lares- y con salarios menores a los percibidos históricamente.

Por ello la FED se atreve a permitir cierto relajamiento en la pauta de crecimiento de precios, cuando hasta hace pocos años su objetivo fue solamente mantener a raya dicha variable, y solo después de la crisis empezó a preocuparse por el desempleo.

En consecuencia sostiene que prefiere errar por ir más lento en la suba antes que por moverse demasiado rápido, lo cual suena a excusa para levantar poco los tipos de interés en la próxima reunión del mes de diciembre.

Pero, contrariando lo anterior, se preocupa porque las tasas demasiado bajas podrían traer “costos que excedan los beneficios”. Y eso es real ya que su política desalentó las colocaciones de los inversores que prefieren mantener mucho efectivo en sus cuentas, elevando además los costos operativos bancarios.

En realidad la autoridad monetaria sabe que buena parte del crédito público barato fue a parar a las bolsas, y se usó para hacer negocios a bajo costo invirtiéndolo en bonos, acciones y operaciones de futuro.

Prueba de ello es que el índice accionario S&P 500 de la bolsa americana pasó de valer 1457,75 puntos a exceder los 2100 en prácticamente cuatro años. En otras palabras creció el 47,3% el valor de mercado (capitalización) de las 500 compañías más grandes listadas en el mercado de New York, mientras la demanda global de bienes y servicios, que debería sustentar tal variación, tuvo un pobre desempeño que para nada justifica semejante trepada en los valores.

Y a la vez, aprovechando el bajo costo financiero, las emisiones de deuda soberana y grandes corporaciones creció en forma nunca vista.

Ambos casos ejemplarizan como se formó la nueva burbuja financiera global, que es la raíz del problema a proteger.

Por ende la decisión de la FED de mantener bajas las tasas objetivamente sirve también para cuidar a los mercados financieros de los problemas que enfrentarían ante un abrupto encarecimiento del costo del dinero.

El S&P creció 47,3% en su capitalización
en sólo cuatro años por las tasas bajas

Así que a no preocuparse mucho, porque si empieza a levantar el tipo de interés el mes que viene lo hará en forma gradual y, más allá de cierta volatilidad durante los primeros días, no se espera que ese factor que afecte sustancialmente el valor de los activos financieros argentinos ni de otros mercados.

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